Una de las principales razones de ser de Alustante como una de las aldeas históricamente más pobladas del Señorío de Molina fue el paso por esta localidad del principal ramal viario que unía la ciudad episcopal de Santa María de Albarracín con la villa cabecera de Molina.

Por este camino transitaron durante siglos mercaderes y labriegos, tratantes y artesanos, caballeros y gentes del pueblo llano, e incluso algún peregrino que desde Valencia, Teruel o Albarracín se dirigían por la sierra a Molina, y al norte de Castilla y, en caso de estos últimos, posiblemente a Santiago.

ruta Valencia-Burgos

Esta afirmación (que quizá pueda parecer pretenciosa) se puede comprobar fácilmente marcando una recta entre Valencia y Burgos en un mapa: el resultado es una línea por la que aproximadamente, acomodándose a la topografía, discurriría una vía que unió una serie poblaciones, entre las que se encuentran Albarracín, Bronchales, Alustante y Molina.

Entre ambos centros urbanos (Molina y Albarracín) en el recorrido apenas se encontraban aldeas de paso, tan sólo Bronchales, en la Comunidad de Albarracín, y Alustante y Prados Redondos en la Tierra de Molina.

Eran poblaciones que se beneficiaron durante siglos del paso de este camino como lugares de parada, si bien siempre existía la posibilidad pequeños desvíos y así a ambos lados del camino principal quedaban los pueblos de Torres, Monterde y más adelante Orihuela, en Albarracín; Motos Piqueras, Adobes, Tordellego, Anquela del Pedregal, Otilla, Pradilla, Tordelpalo y Castilnuevo en Molina.