Santa Catalina

En 1743 se realizan los retablos situados en los testeros orientales de las naves laterales.

Estos retablos, donde un estilo barroco avanzado se manifiesta en una profusa decoración, estípites y columnas salomónicas, conservan dos imágenes que ya poseía la iglesia desde siglos atrás: Nuestra Señora de la Natividad, imagen gótica ya mencionada, y Santa Catalina, imagen del siglo XVI proveniente, según la tradición, de la desaparecida ermita homónima situada en las inmediaciones del antiguo camino de Rodenas.

Cabe señalar de estos retablos las alusiones jesuíticas que hacen pensar en la existencia de misiones de la Compañía por estas tierras. En el retablo de la Natividad se añaden en el siglo XIX las imágenes de San Francisco Javier y San Ignacio de Loyola y en el de Santa Catalina las de San Luis Gonzaga y San Estanislao de Koska.