Ecce Homo

A fines del siglo XVIII, el pueblo casi había triplicado su población desde principios del siglo XVI, momento en el cual, como se ha visto, había tomado forma el templo. Es entonces cuando se decide “alargar” la iglesia tomando como solución la construcción de una capilla lateral donde hasta entonces había estado localizada una sacristía.

La nueva capilla, que se finaliza hacia 1814, está construida siguiendo los cánones del neoclasicismo, con techumbre de bóveda rebajada sostenida por pilastras acanaladas. Esta capilla permite alojar en buenos retablos de mazonería varios pasos procesionales que la cofradía del Cristo había ido adquiriendo en el siglo XVII.

Destaca en ella la talla sobre madera del Ecce Homo, obra del siglo XVII, donada en 1657 por el Prior de la Orden de San Juan en Peñalén Pedro López Luçón, cura de Alustante; y el Nazareno o Cristo con la Cruz, obra de la Escuela madrileña, donado en 1681 por el Dr. Joseph Rezusta Otaduy, vecino de la villa de Madrid y natural de este pueblo.