Escudo de Alustante

  Cuatro Esquinas
  Dehesa de abajo
  San Roque

  Paridera del concejo

  



La Dehesa de Abajo.

Situado al norte del término municipal de Alustante, se encuentra ubicado un espacio destinado desde la Edad Media a dehesa boyal. La importancia de las dehesas fue enorme para las economías locales en el pasado puesto que se trataba de espacios en los que sólo podían entrar los animales de labranza (originalmente bueyes) y las ganaderías comunales de la aldea, mientras clic para ampliar que en el resto del término, aun siendo del pueblo, podía ser disfrutado por los ganados de pueblos de la comarca. Así, al menos, ocurrió en el Señorío de Molina hasta el siglo XIX.

También servían para el aprovisionamiento de leñas, madera, caza, pesca y, en ocasiones, podían roturarse parcialmente de forma temporal y sembrar en ellas, sin que esto supusiera la pérdida de la propiedad comunal. Por último, podían servir para aliviar las siempre maltrechas situaciones económicas del erario concejil, alquilándolas a ganaderos más o menos pudientes.

Las dehesas solían ser demandadas por los concejos de las aldeas a un poder superior (al conde o al rey), solicitando delimitar un espacio de uso exclusivo para el pueblo dentro de su término. Posiblemente en la mayor parte de los casos se pagaba una cantidad de dinero al gobernante por la adquisición de la dehesa, emitiendo éste un documento de privilegio que garantizaba por los siglos la propiedad de la dehesa al concejo y común de vecinos de la aldea. No obstante, cada cierto tiempo, con el advenimiento de cada nuevo soberano, los concejos se preocupaban de que se confirmaran estos privilegios; aunque, evidentemente, tanto la revisión de los límites como la propia confirmación del documento se hacía por delegados del conde o del rey. La mayoría de las veces, la delimitación se realizaba por medio de mojones pero, pese a su gran extensión, también llegaron a cerrarse con paredes de piedra.

La Dehesa de Abajo es una de las tres que tenía Alustante. Las otras dos se llamaban Dehesa de Arriba o Somera y la Dehesa o Prado de los Esquiñones. A lo largo de la historia la Dehesa de Abajo ha recibido varios nombres, como Dehesa Fondonera de Val de Guijelmo, Dehesa Bajera de Valdigermo, Dehesa Rebollar y, en él último siglo y medio, tras su declaración de Monte de Utilidad Pública (108 del Catálogo), se le ha denominado El Chaparral. Todos estos nombres nos hablan de su ubicación (en la parte baja del término) y de su vegetación (rebollos o chaparros). Únicamente queda oscura la denominación primitiva de Val de Guijelmo y Valdigermo, aunque un paraje ubicado en la Dehesa sigue recibiendo éste nombre en la actualidad un poco deformado: Vallegermo. ¿Hace acaso referencia a su categoría de espacio yermo, no cultivado?, ¿o a uno de los antiguos pobladores de la aldea (Guijelmo)?

Sea como fuere, se trataba de una zona resguarda del cierzo y en la que el ganado que allí pacía, pasaba el invierno de forma bastante cómoda. Otra de sus funciones tradicionales fue y sigue siendo la de proporcionar leña a los vecinos de Alustante. Cada diez años aproximadamente se hacen lotes en una parte de la Dehesa y se sortean; las cortas se hacen de forma que queda siempre un rebollo cada ciertos metros cuadrados a fin de no dejar la Dehesa sin arbolado; se trata de una forma de preservar el monte al tiempo que el hombre se aprovecha de él. Con todo, hay que tener en cuenta que el rebollo o quejigo (Quercus faginea) es una especie brotadora que, en pocos años se vuelve a regenerar.

El hecho de haber poseído este espacio una protección jurídica tradicional es lo que hace que la Dehesa se haya conservado como bosque, pues ya en 1752 se dice de ella que “está quasi toda zercada de labores y de dos caminos, el uno el que lleba por la parte de poniente asta lo ondo de Zerujuelos, y el otro el que ba de Alustante a Tordesilos, cuya estensión no es ni más ni menos que lo que está poblado de robres y caxigos”. En el siglo XIX sufrió algunas roturaciones debido al aumento de la población de Alustante, de modo que áreas como el Cuarto del Prao pasaron a ser labores. No obstante, todavía se han conservado 413 Has. de bosque combinado con una zona de cultivo de propiedad municipal de las que seguir disfrutando.

La forma más sencilla de llegar desde el pueblo es tomar la pista que conduce a Adobes para, posteriormente, desviarnos hacia el norte por el camino de la Muela que bordea la Dehesa por el poniente y el norte hasta Cirujuelos. Otra forma de llegar a la Dehesa es tomar el paso de ganado del Gayubico y adentrarnos en la Dehesa por el Cuarto del Prao. Por último, hay que decir que la carretera de Tordesilos también bordea la Dehesa desde la Tejera a la Mangada de San Roque, encontrando varios accesos en este tramo.