A escala comarcal este camino unía Alustante y Motos con la capital del Señorío. El topónimo de Carravilla (=carrera o camino a la villa), que todavía se conserva en Alustante, indica que esta ruta adquirió un sentido muy puntual para los aldeanos que tenían que ir a dirimir sus asuntos a la villa cabecera del territorio: Molina.

pairón de molina

Hay que tener en cuenta que la dependencia de Molina en las épocas feudal y tardofeudal (siglos XII-XIX), implicaba el desplazamiento de los vecinos de las aldeas para un conjunto de cuestiones que iban desde el comercio (no se permitían celebrar mercados y ferias salvo en Molina) hasta la impartición de justicia.

En este último aspecto, en 1693 el lugar de Alustante intenta infructuosamente adquirir la condición de villa con justicia propia, para lo cual el concejo expone al Consejo de Castilla que “este dicho lugar se haya distante de la villa de Molina, más de çinco leguas por lo cual, y no aver en él alcaldes ordinarios que execran jurisdicción civil ni criminal (…) les es forzoso a los vecinos sobre cualquiera dependencia, aunque sea muy corta, a ocurrir al Corregidor de Molina para que les administre justicia (…) en lo que gastan al menos tres y cuatro días (…), con que açen mucha falta a sus lavores y ganados y no poca costa en la dicha villa de Molina”.

Por supuesto, al no adquirirse el villazgo, esta dependencia continuó hasta el final del Antiguo Régimen, y aunque se fueron adquiriendo diversas prerrogativas por parte de los regidores locales para poder juzgar algunos casos de poca importancia, los vecinos siguieron recorriendo la carravilla una y otra vez.